Lo bueno es que las suelas no son extremadamente finas, protegen de piedras, del frío, del asfalto que quema en verano... Las personas no acostumbradas a barefoot las pueden llevar, no duele el talón. Los diseños son bonitos y variados, al contrario que otras marcas barefoot que son algo bastas y muy deportivas. Lo malo, paga mí, es que algunos modelos son muy anchos por delante, más de lo que parece en las fotos, y además, se suele recomendar que sobre algo de espacio delante de los dedos, con lo cual, ahora me voy tropezando cuando camino. También me resulta rara la distribución del peso, pesa más lampuntera que el talón. Creo que hay que cogerlas más ajustadas al pie. Me gusta más para calzado infantil que adulto.