Le debía esta reseña a Luna de Miel. Una vez, en la feria Vassar de Bogotá, me acerqué al stand de Luna de Miel y pregunté sobre sus productos.
Desde que soy muy pequeña, he tenido los labios muy resecos y ningún producto me servía. Y el producto que pensaba que me servía, solo me estaba haciendo dependiente y quemándome más los labios.
Ese día me dijeron que comprara el producto, con la condición de que, si no servía, me devolverían el dinero. Sin embargo, desde ese día, empecé a usarlo y mi...